El suelo es su capital de producción, condiciona la expresión del potencial de los cultivos por sus propiedades físicas, químicas y biológicas. Por ello, nuestras herramientas de trabajo del suelo deben contribuir a expresar lo mejor de sus suelos. Esto implica su posible reestructuración, la labor superficial mediante herramientas de dientes y/o discos y la preparación del lecho de siembra. |